El pasado 28 de febrero vino Warcry a presentar su último disco “Revolución” a la ciudad de Valencia. La cita era en la Sala Greenspace. Desde primeras horas de la tarde (16:00) ya se iban reuniendo en la puerta algunos fans de la banda para ver si podían ver al grupo entrar en la Sala y para coger un buen sitio en el momento de apertura de puertas. Tras la larga espera el grupo llegó sobre las 17:30 y entró en la Sala sin bajarse a saludar a la gente. Está claro que es su trabajo y sabemos que llegaban tarde, es más sabíamos que saldrían a saludar a la gente después del concierto como suelen hacer habitualmente, pero tal vez un pequeño “hola” no hubiera estado nada mal para esa juventud que esperaba con muchísima ilusión poder conocer al grupo. Pero como todos sabemos el trabajo es más importante. Pero ningún grupo debería olvidar que tiene trabajo gracias a sus fans, e invertir tiempo en ellos, también se puede considerar parte del trabajo. El comentario no va dirigido únicamente a Warcry, sino por todos los grupos en general, la verdad es que era la primera vez que pasaba por la puerta de un concierto tan pronto y cierto es que me sorprendió ver gente allí esperando desde muy temprano hora, como el bueno de Carlos (un chaval al que tuve el gran placer de conocer allí mismo).
Bueno, viendo que habíamos perdido la oportunidad de ver al grupo antes de que actuaran nos fuimos a hacer nuestras cosas, para poder regresar a las 20:00. Cuando llegamos de nuevo, fue algo sorprendente ya que estaba todo el mundo haciendo cola perfectamente para entrar a la sala (¡¡Abrían puertas a las 21:00!!). Mucho ha cambiado el tema de los preconciertos de unos años a esta parte. Mientras Mariela (podéis escuchar la entrevista que hico al grupo aquí.) y un servidor esperábamos a nuestro tercer compi de concierto Chema, decidimos sacarnos nuestras litronillas para ir calentando el ambiente, en cosa de segundos tuvimos hasta la sensación de ser unos auténticos borrachos ya que las únicas botellas que se veían por ahí eran de agua, bocadillos y agua. Al llegar Chema se sorprendió al igual que nos había pasado a nosotros “Qué pasa aquí?”, “Cola para entrar” le dije, “¿entrar? Si vamos a entrar todos!!”. Exactamente lo mismo que pensé yo. Entiendo a los 30 primeros que se ponen porque quieren ver al grupo desde la valla en primera fila, pero al resto…. Al resto no tardé mucho en entenderlos ya que durante el concierto por la zona central y delantera parecía que estábamos en colegio, cuando intentabas entrar un poco para ver el grupo de cerca (en mi caso para hacer fotos, cosa que no pude hacer bien por toda la gente que me lo impidió) la gente te miraba en plan “Ehhhh te has colado”, “Yo estaba aquí primero”, incluso algunas personas me empujaron de forma muy educada para situarme detrás de ellas ya que antes de llegar yo ellos estaban delante. Claro, uno se pone a pensar y jamás recuerda haber vivido nada parecido, entonces no sé si es que me hago mayor y no veo las cosas como hace 10 años o es que las cosas han cambiado mucho en algunos ambientes Heavys.
Bueno dejando al margen mis impresiones personales hablemos del concierto. Allí estábamos dentro de la sala y nos pusimos a inspeccionar ya que era la primera vez que acudíamos a esta sala. Al contrario que en la mayoría de salas, en la Greenspace te dejan salir de la sala poniéndote un cuño que vale un euro y que como nos comentó el señor de seguridad en un alarde de sinceridad “esto es para que la gente no salga y consuman aquí en vez de fuera”. Aunque no es un argumento muy sólido ya que sale más barato pagar el euro y salir, que beber dentro. Aunque también es cierto que pudimos descubrir que la Greenspace no es una sala excesivamente cara: 6 € el litro de cerveza, no es que sea barato pero en comparación con otras salas de conciertos está en el límite de lo razonable.
Puntuales salieron al escenario los asturianos Warcry a darlo todo. Este era uno de los últimos conciertos en los que podremos disfrutar de José Rubio a las seis cuerdas y tuvimos la suerte, no sólo a él si no al resto del grupo, de poder verlos súper unidos y en muy buena forma. En apenas unos segundos desde que salieron al escenario la gran mayoría del público estaba totalmente entregada a ellos. Decidieron comenzar por la canción que abre su último disco “La último esperanza”. La verdad es que el disco ya lleva un tiempo en el mercado y esto se nota en el ambiente ya que la mayoría de los asistentes conoce las letras. Y gracias a Dios porque, como nos comentó Víctor, tocan el disco entero menos una que si no me equivoco fue “Prisión invisible” que al parecer no termina de cuajar mucho en los directos. En mi opinión la banda se lo ha hecho muy bien, intercalando los temas del nuevo disco con clásicos de siempre, de forma que no se convierte en un concierto “aburrido” en el que salen a tocar el nuevo disco y luego el resto.
Entre los temas antiguos que pudimos escuchar sonaron algunos como “Capitán Lawrence”, “El anticristo”, “Tú mismo” o “Que vengan ya” entre muchas otras. Alrededor de 22 temas tocaron en cerca de dos horas y cuarto, y como es lógico con la larga trayectoria que tienen, se nos hizo corto y echamos de menos que sonara algún que otro tema, pero no vamos a tenerlos toda la noche tocando!
Al terminar el concierto todo el grupo salió a la calle a saludar a la gente que allí nos encontrábamos. Muy contentos y humildes estuvieron haciéndose fotos, firmando y hablando con todos los allí presentes. Intentamos convencerlos de ir a tomar unas cervecillas pero no fue posible… |
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