Tras charlar con ellos un par de horas antes que empezara el show (podéis verlo en la sección de entrevistas), nos fuimos a cenar rápidamente para estar a punto a la hora del concierto que comenzaba a las 22:00. Como siempre comentamos, estas sesiones Light son una gran putada. Por una parte te pillan que no sabes si cenar antes o después, porque a las 24:00 ya me dirás quien te da de cenar, y antes supone cenar a las 21:00 sin hambre. Por otra parte está el problema de la bebida (a los que nos gusta beber, para mucha gente esto no es un problema), ¿Qué debes ponerte a beber a las 20:00 para entrar “contento” a las 22:00? Porque beber dentro de las salas es un atraco a mano armada, en esta ocasión nos cobraron 3,50 € por una cerveza en un vaso de plástico!!
Bueno volviendo al concierto, cuando nos acercamos a la Sala Mirror a entrevistar a Saratoga sobre las ocho de la tarde y ya había gente fuera esperando y haciendo cola para ver al grupo. Esto auguraba una buena noche de Heavy Metal. Puntuales a la cita a las 22:00 salieron Saratoga a escena. Me extrañó un poco que no tuvieran algún telonero, pero bueno, tampoco lo necesitan.
El concierto comenzó con la primera en la frente “Tras las rejas” una de mis canciones favoritas del grupo. Los cuatro Saratoga se plantaron en el escenario dispuestos a comerse al público. Tras esta sonó “El vuelo del Halcón”, canción con la que han abierto en las ocasiones anteriores en las que los hemos visto. La asistencia de público en la sala era más que aceptable, aunque no consiguieron llenar, cosa extraña para un grupo como Saratoga, pero no del todo si hablamos de que el concierto se realiza en Valencia. En esta ocasión he de reconocer que estuvo mucho más entregado el grupo que los asistentes, salvo primeras filas y por el centro. Mucha melena, muchas pintas, pero poco movimiento.
El concierto fue largo, casi 2 horas, donde tocaron temas como “Angel de Barro”, “Ave Fenix”, “Gran Mago”. La puesta en escena del grupo superó mis expectativas, salvo en la canción “Maldito corazón” donde noté que Tete tenía dificultades para llegar a notas tan altas, cosa también normal y comprensible durante un concierto. Como en todo buen concierto de Heavy Metal que se precie, hubo tiempo para que Andy nos diera “una clase de batería” con el solo que se marcó sobre el escenario, así como de recibir “una clase de guitarra” con el no menos espectacular solo de Tony. El concierto llegó a su fin de la mano de “A morir” y “Vientos de guerra”. Los cuatro estuvieron exquisitos, con unos hiperactivo Niko (que no paraba de intentar subirse por todas partes y que más de una vez lo consiguió) , un frontman de primera línea (Tete) animando sin parar al respetable, un Andy que aunque estuvo un poco oculto por el juego de luces de la sala hizo su papel a la perfección, y un Tony que aunque siempre tengo la sensación de que quiere pasar desapercibido no lo logra.
En los últimos conciertos que he visto del grupo se nota una gran compenetración entre ellos y muchísimo buen rollo. Se les nota súper unidos y compactos, como una familia bien avenida. También se nota muchísima complicidad entre Niko y Tete, cuando les veo en el escenario o incluso cuando hablamos con ellos me transmiten cierta sensación de cariño entre ellos (no solo amistad) como si de un padre y un hijo estuviéramos hablando.
Desde aquí les deseamos toda la suerte del mundo con esta nueva formación y esperamos que pronto saquen nuevo disco, que ya tenemos mono de nuevas canciones!
Texto y Fotos: Tarek / Esa
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